Historia del Casco Viejo: de los ataques piratas al Patrimonio Mundial
Cómo nació el Casco Viejo tras la destrucción de la primera Ciudad de Panamá en 1671, y cómo creció, decayó y renació como Patrimonio de la Humanidad.

El Casco Viejo es el segundo centro histórico de la Ciudad de Panamá. El primero, hoy conocido como Panamá Viejo, está a unos kilómetros al este. Para entender por qué la ciudad antigua ocupa esta pequeña península, hay que empezar por aquella primera ciudad, y por un pirata.
La primera Ciudad de Panamá
Los colonizadores españoles fundaron la Ciudad de Panamá en 1519, la primera ciudad europea en la costa pacífica de América. Durante los siguientes 150 años fue uno de los lugares más ricos del imperio español. La plata y el oro del Perú llegaban por el Pacífico hasta Panamá, cruzaban el istmo hasta el Caribe y seguían rumbo a España.
Esa riqueza la convirtió en un objetivo. En 1671 el corsario galés Henry Morgan cruzó el istmo, derrotó a los defensores y saqueó la ciudad. La ciudad ardió, y los españoles decidieron no reconstruirla en el mismo lugar.
Una nueva ciudad en una península
En 1673 se fundó la nueva Ciudad de Panamá en una península rocosa al suroeste, donde hoy está el Casco Viejo. El sitio era más fácil de defender: rodeado de mar por tres lados y protegido por murallas y baluartes de piedra por tierra. Aún quedan partes de esas murallas, como el tramo por donde hoy pasa el Paseo Esteban Huertas.
Algunas cosas se trajeron de la ciudad antigua. La fachada de piedra de la Iglesia de la Merced se trasladó pieza por pieza, y según la leyenda el Altar de Oro de San José se salvó del ataque de Morgan porque lo pintaron para ocultarlo.
Los siglos coloniales
En las décadas siguientes se levantaron las grandes iglesias y conventos, como la Catedral Metropolitana (construida entre 1688 y 1796) y el convento de Santo Domingo con su famoso Arco Chato. Varios incendios dañaron la ciudad, y las rutas comerciales coloniales decayeron a lo largo del siglo XVIII.
Independencia, ferrocarril y Bolívar
Panamá se independizó de España en 1821 y se unió a la Gran Colombia. En 1826 Simón Bolívar convocó aquí el Congreso Anfictiónico, en el edificio hoy conocido como Palacio Bolívar, en uno de los primeros intentos de unir a las nuevas naciones de América Latina.
La fiebre del oro de California trajo una nueva ola de viajeros a través del istmo, y el Ferrocarril de Panamá, terminado en 1855, hizo el cruce mucho más rápido.
Los años del canal
En 1881 una compañía francesa dirigida por Ferdinand de Lesseps, constructor del Canal de Suez, empezó a excavar un canal en Panamá. El proyecto fracasó a finales de esa década tras decenas de miles de muertes, sobre todo por fiebre amarilla y malaria. La Plaza de Francia rinde homenaje a quienes murieron.
En 1903 Panamá se separó de Colombia con el apoyo de Estados Unidos; la separación se proclamó en lo que hoy es la Plaza de la Independencia. Estados Unidos construyó el canal entre 1904 y 1914. El Museo del Canal cuenta esta historia en detalle.
Decadencia
A medida que la Ciudad de Panamá creció en el siglo XX, las familias con más recursos se mudaron a barrios nuevos. Muchas de las grandes casas del Casco Viejo se dividieron en cuartos y se deterioraron.
Renacimiento y Patrimonio Mundial
En 1997 la UNESCO declaró el conjunto histórico, junto con el Salón Bolívar, Patrimonio de la Humanidad. En 2003 la declaratoria se amplió para incluir las ruinas de Panamá Viejo. Desde entonces gran parte del Casco Viejo ha sido restaurada, y el barrio se ha convertido en el principal destino de visitantes de la ciudad, con hoteles, restaurantes y terrazas en sus edificios antiguos.
La transformación no ha estado libre de polémica. La restauración elevó el valor de las propiedades y muchos residentes de toda la vida se han mudado. Al recorrer el barrio todavía se ve el contraste entre calles restauradas y edificios que esperan su renovación.